El 11 de octubre pudimos celebrar con vosotros el Día de la Hispanidad: un día que nos recuerda la importancia de preservar valores como la unidad y la hermandad, y rememorar nuestra historia.
Gracias, como siempre, por vuestra participación y por hacer de este día un día tan emotivo, en el que no faltaron breves parlamentos, el izado de la bandera y una oración por los caídos.
Eventos como este nos hace patente lo afortunados que somos de vivir en esta gran nación: con sus fortalezas y debilidades, pero siempre con la esperanza puesta en un futuro mejor.