Las inundaciones provocadas por la DANA el pasado 29 de octubre ha cambiado por completo diferentes localidades de nuestra provincia. Además de arrasar calles, casas y empresas, también ha afectado a los centros escolares presentes. Después de las primeras semanas de intenso trabajo para intentar hacer accesibles las calles, los primeros colegios empiezan a abrir. Algo que desde el sector celebran por considerarlo fundamental para la vuelta a la normalidad de los más pequeños.
La conmoción que ha supuesto esta catástrofe también afecta a los más jóvenes, que han visto completamente cambiada su rutina de un día para otro. No solo por la suspensión de las clases, sino también por las pérdidas humanas y materiales que han afectado a cientos de familias. De ahí que, como reconocen, sea tan importante que se recuperen las clases para los más pequeños.
Sobre este asunto se ha pronunciado nuestra responsable del Departamento de Orientación, María Guinart, en medios como ABC, elperiòdic.com, Cope Valencia y Aragón Radio.
Para María, “la DANA ha supuesto un shock para toda España y, especialmente, para los valencianos. Pero no hay que olvidar cómo puede afectar a los más pequeños, que son capaces de percibir el peligro en el entorno y puede haberles hecho experimentar multitud de emociones que necesitan procesar e integrar”. Añade que es clave poder volver a actividades que se parezcan los más posible a su rutina previa.
“De esta catástrofe vamos a ir recuperándonos poco a poco, igual que para los adultos recuperar las calzadas o reabrir los supermercados, nos ayuda a sentir que avanzamos. Aunque queda mucho por hacer, a ellos poder volver al colegio, con sus actividades y juegos, les ayuda a entender la importancia de afrontar y trabajar para recuperar la vida diaria”, concluye.
