Hoy hemos realizado una nueva sesión de la Escuela de Padres dirigida a las familias de Preschool (2 años), bajo el título “¡Ya soy mayor! Cómo trabajar la autonomía”, una formación clave para acompañar el crecimiento de los más pequeños en sus primeros años de vida.
Durante la sesión, se ha abordado el desarrollo de la autonomía como un pilar fundamental en esta etapa. Las familias han podido conocer los logros y retos propios de esta edad, así como las distintas etapas del desarrollo infantil y cómo influye en ellas el funcionamiento del cerebro del niño.
Uno de los aspectos centrales ha sido comprender que la autonomía implica la capacidad del niño para realizar actividades por sí mismo, siempre de acuerdo con su edad y momento evolutivo. En este proceso, las rutinas, las normas y los límites se presentan como un marco seguro que favorece su crecimiento, ayudándoles también a gestionar situaciones habituales como las rabietas.
Además, se ha destacado el impacto positivo de fomentar la autonomía desde edades tempranas, no solo en el desarrollo motor y cognitivo, sino también en la autoestima, la confianza, la responsabilidad y la gestión emocional de los niños.
A lo largo del encuentro, las familias han podido descubrir cómo se trabaja este aspecto en el día a día del aula a través de rutinas, juegos, exploración y relaciones con los demás, así como qué pequeñas tareas pueden empezar a pedir en casa a sus hijos, favoreciendo su independencia de manera progresiva.
Un paso más en el compromiso de Cumbres por trabajar de la mano con las familias, acompañándolas en la educación integral de sus hijos desde los primeros años, sentando las bases de su desarrollo personal y académico.
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Today we held another session of the Parents’ School aimed at families with children in Preschool (2 years old), entitled “I’m a big kid now! How to encourage independence”, a key session to support the development of our youngest children in their early years.
During the session, the development of independence was discussed as a fundamental pillar at this stage. Families were able to learn about the achievements and challenges typical of this age, as well as the different stages of child development and how a child’s brain function influences them.
One of the central aspects was understanding that independence involves a child’s ability to carry out activities on their own, always in line with their age and stage of development. In this process, routines, rules and boundaries are presented as a safe framework that supports their growth, whilst also helping them to manage everyday situations such as tantrums.
Furthermore, the positive impact of fostering independence from an early age was highlighted, not only on motor and cognitive development, but also on children’s self-esteem, confidence, responsibility and emotional regulation.
Throughout the session, families were able to discover how this aspect is addressed in the day-to-day classroom environment through routines, games, exploration and interactions with others, as well as what small tasks they can start asking their children to do at home, thereby gradually fostering their independence.




